SUEÑOS DE DOMINGO
Pongamos que se empiece probando con los domingos. Se podría acudir al anunciado mercadillo de antigüedades con nuestras familias en bici. No se preocupen por donde transportaríamos las compras, de eso ya sabemos nosotros, ustedes a lo cuestión técnica y de viabilidad. Por ser en domingo, Severo Ochoa, Ramón y Cajal y Ricardo Soriano se encuentran bastantes tranquilos y no veo difícil técnicamente ceder uno de los cuatro carriles para uso ciclista e incluso patinadores. Claro que para hacerlo mínimamente serio habría que señalizarlo con marcas horizontales y algunas señales verticales indicativas de que por ser domingo ese carril es exclusivo para el uso propuesto. También se necesitarían ubicar unas zonas de aparcamiento de bicicletas. Y poco más, del resto ya nos encargamos los ciclistas como modélicos ciudadanos que solemos ser: circularemos a velocidad moderada, no pondremos en riesgo a los peatones y en caso de aglomeraciones, corrillos de gente, niños jugando, etc., no tendremos ningún problema en bajarnos de la bici y continuar a pié.
Seguro que la experiencia sería tremendamente positiva. Aunando esfuerzos entre todos los ciudadanos de Marbella y representantes políticos seguro que logramos dar el impulso que se merece a nuestro casco antiguo y su comercio tradicional.
Pero hoy me siento inspirado y puestos a darles otra idea perfectamente compatible con la anterior sería promover jornadas deportivas en la calle, al estilo americano, donde el paseante se sorprenda y disfrute con partidos de baloncesto 3x3, minibasket, hockey sobre patines, etc. En las playas se podrían desarrollar partidos de vóley playa, concursos de natación en el mar, carreras, etc. Nuestra avenida principal, con sus nombres ilustres, volvería a recuperar su juventud y sería el principal eje revitalizador de su castigado entorno comercial.
De alguna manera hay que empezar para que poco a poco, el pueblo vuelva a su centro y se vayan animando los comerciantes, y así poder decir que realmente tenemos un centro comercial abierto, incluso los fines de semana.
Arturo Reque